miércoles, 2 de diciembre de 2015

Una mirada hacia las lesiones a través del ambiente gimnástico

                                                                                                                                           Hecha por: Macarena  Kelly
Deporte y Salud

Una mirada hacia las lesiones a través del ambiente gimnástico


Hoy nos adentramos en el gimnasio de Racing Club de Villa del Parque para conocer más acerca de las lesiones que se producen en el ámbito de la gimnasia artística así como la actitud que se toma frente a ellas en esta disciplina.



La gimnasia artística es una disciplina olímpica que fue evolucionando a través los años, incorporando nuevos ejercicios de alta complejidad que requieren mayores exigencias físicas y mentales de los deportistas.

El gimnasio es el espacio donde comienzan su desarrollo las jóvenes promesas que aspiran a estar entre los mejores del mundo. Y el de Racing no es la excepción. La sede se encuentra ubicada en Villa del Parque, al entrar al gimnasio se aprecia su identidad, las paredes pintadas de celeste y blanco envuelven el espacio donde los aparatos de gimnasia se encuentran distribuidos de forma milimétrica para poder contenerlos a todos.

El lugar, situado en lo que alguna vez fue la cancha de pelota paleta del club, aún posee la cabina de control y el marcador, pero su función hoy es muy distinta; en medio de la nube que forma el magnesio podemos ver como chicos y chicas de distintas edades entrenan arduamente para conseguir los resultados esperados, para poder “sacar” un nuevo ejercicio o para corregir los aprendidos, con las expectativas de mejorar sus rendimientos en los torneos.

Magnesio, vendas, cinta hipo alergénica, muñequeras, olor a átomo desinflamante. Estas cosas, referenciadas a situaciones conflictivas para cualquier deportista, parecen ser de uso cotidiano en este lugar. Porqué se utilizan a diario es lo primero que nos preguntamos, y la primera respuesta con la que nos encontramos es prevención. La mayoría de estos elementos se utilizan para prevenir lastimaduras o posibles lesiones en los gimnastas, así como para proteger zonas que hayan quedado resentidas tras una lesión.

Para conocer qué lesiones pueden traer como consecuencia las exigencias de este deporte, hablamos con el Licenciado en Alto Rendimiento Deportivo, Marcelo Amaya, quien entrena al equipo femenino de Racing Club.

Mientras sus alumnas van llegando al gimnasio, nos cuenta que la gimnasia artística es una actividad en la que se producen muchas lesiones, y al preguntarle sobre las causas de esto nos dice: “No puedo decirlo con exactitud, pero probablemente la causas estén relacionadas a los impactos, a las horas de entrenamiento ya que son jornadas muy extensas y el hecho de que las presiones se dan, generalmente, en la mismas articulaciones y músculos”

El entrenamiento de las chicas comienza, corren para realizar la entrada en calor y luego realizan ejercicios de movilidad de piernas y brazos. El entrenador nos cuenta que estos ejercicios sirven para entrar en calor los músculos que más se utilizan, especialmente en el caso de los aductores que pueden sufrir desgarros al realizar los saltos y aperturas de piernas.
Sin embargo no son las únicas partes del cuerpo que pueden sufrir lesiones, Marcelo nos dice que lo que más se suele ver en la actividad es esguince de tobillo, lesiones relacionadas con el hombro, como tendinitis, y de vez en cuando, desgarros causados por los estiramientos.

Ante cualquier lesión, se toman ciertas medidas básicas que, aunque se asemejan, no son las mismas en todas las disciplinas. En esta actividad, el entrenador nos explica que lo primero que se hace cuando una chica sufre una lesión, es mandarla a un medico para que le de un diagnostico y tratamiento respectivo. Una vez que este le da la posibilidad de volver a entrenar, se vuelve a hacerlo sin realizar los ejercicios relacionados con la zona afectada y en la medida que se va recuperando se comienza con ejercicios de bajo impacto para fortalecer nuevamente la zona hasta que vuelva a retomar la condición original.

El entrenamiento es extenso, dura tres horas y está dividido en cinco partes: una entrada en calor general, la preparación física que incluye ejercicios de fuerza, abdominales y polimetría, un tiempo de elongación en el que se busca forzar al máximo los músculos para aumentar la flexibilidad, luego se realizan los ejercicios en los aparatos y por último se vuelve a alongar pero esta vez con el fin de distender los músculos y evitar posibles contracturas.

Mientras las chicas comienzan con la parte física, vemos como el equipo masculino, que entrena en simultaneo con ellas, empieza a realizar sus pasadas por los aparatos. Los niveles son muy distintos, hay desde chicos que recién se inician en la actividad hasta algunos que ya pertenecen a la Selección Nacional y entrenan para competir internacionalmente con ejercicios de gran dificultad.

Ante la diferencia de exigencia que demandan los ejercicios tendemos a suponer que cuanto mayor es la dificultad más propensos se encuentran los deportistas a sufrir lesiones. Sin embargo Marcelo nos explica que, aunque no tiene un dato oficial, no cree que los que están en un alto nivel tengan muchas más lesiones que los que lo hacen a nivel local o recreativo porque están más preparados físicamente, y por otro lado, los que entrenan en un nivel menor muchas veces sufren lesiones que no las tienen quienes entrenan en alto nivel.

En cuanto al tiempo que se le dedica al entrenamiento tampoco cree que sea relevante en relación a la cantidad de lesiones que sufren los deportistas, para comprender el porqué de esta situación nos explica que no hay tanta diferencia entre el tiempo que entrenan los gimnastas amateurs y los de alta competencia, igualmente aclara: “obviamente los que entrenan en alta competencia dedican más tiempo, pero no creo que sea un factor influyente en la cantidad de lesiones.”

El entrenamiento está por finalizar, mientras las gimnastas elongan nos acercamos a hablar con una de ellas. Su nombre es Violeta Orrego, tiene 20 años y a principio de año sufrió una rotura de ligamentos cruzados en la rodilla que la imposibilito de realizar actividad física durante tres meses.
Ella nos cuenta que luego de ser operada debió hacer una rehabilitación con fisioterapia tres veces por semana, tres horas cada día y previo a eso recuperación de la movilidad con ejercicios de tipo motrices. Al cuarto mes después de la operación pudo comenzar a realizar ejercicios de bajo impacto y recién al sexto mes pudo volver a entrenar con normalidad. Dentro de lo que se puede considerar normal luego de sufrir una lesión de tal magnitud. Violeta nos explica que en su rendimiento la afecto mucho, físico y emocionalmente ya que tuvo que empezar desde cero “con una pierna que no solo no respondía sino que los músculos estaban muertos.”

“Mi pierna no es ni será la misma nunca, toca volver a hacerla mía” nos dice, y con más optimismo agrega, “por suerte todo se recupera más rápido y es la parte más feliz de la lesión”.

Nunca es fácil recuperarse de una lesión, dependiendo de la gravedad de la misma puede llevar mucho tiempo y, como en el caso de Violeta, no solo afectar al físico sino al aspecto emocional de la persona, que debe sobreponerse a un montón de situaciones frustrantes durante el proceso de recuperación y de reincorporación a los entrenamientos.

Siempre existen diferencias según el deporte que se realice, en el caso de esta actividad Marcelo nos cuenta que “afecta mucho”, como en la mayoría de los deportes, pero explica: “en este deporte en particular afecta mucho la técnica, porque en general, cuando dejas de realizar por un tiempo largo a veces cuesta volver a retomarla y otras veces da miedo, dificultando volver a realizarlas como antes”





Fuentes consultadas:

-          Marcelo Amaya, entrenador de gimnasia artística y Licenciado en Alto Rendimiento Deportivo.
-          Violeta Orrego, gimnasta federada de Racing Club nivel C2.





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